Mostrando entradas con la etiqueta Papa Francisco. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Papa Francisco. Mostrar todas las entradas

viernes, 18 de noviembre de 2016

INFORME SOBRE EL JUBILEO DE LOS PRESOS

Ya han pasado varios días del Jubileo de los reclusos en Roma. Tiempo para asumir, digerir y asimilar todo lo que vivió la representación de la Conferencia Episcopal Española. Después de haber hecho un pequeño balance y de revisar todo con la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias os remitimos este archivo que quiere ser un informe de lo vivido y sentido en esos días jubilares junto al Papa Francisco. Lo hemos recibido desde el Departamento de Pastoral Penitenciaria de la CEE.

Esperamos que sea de vuestro interés: Jubileo Presos Informe

viernes, 4 de noviembre de 2016

JUBILEO DE LOS PRESOS, 5 y 6 de noviembre en Roma.

En el calendario de las celebraciones jubilares también están los presos. De hecho el último acto jubilar en Roma con el Papa Francisco está fechado para el 5 y 6 de noviembre con el título "Jubileo de los presos".

De España estará un pequeño grupo de internos/as, capellanes, voluntarios y trabajadores de la prisión. Después de muchos papeleos, vamos a participar un grupo representativo de la Pastoral Penitenciaria de España.

Prisiones o diócesis participantes dependiendo de Pastoral Penitenciaria: Picassent (Valencia); Castellón I, Alicante Cumplimiento, Murcia, Jaén, Sevilla, prisión de Algeciras, Prisión del Puerto II, Madrid III (Valdemoro), Madrid IV (Navalcarnero), Mallorca. En total 11 prisiones de España. Internos, de momento 22, de los cuales 16 son hombres y 6 mujeres.

Se ha organizado un momento para que toda la Delegación española se encuentre. Será el sábado 5 a las 15,00h. en la iglesia san Giovanni Baptista dei Fiorentini, junto al Tíber.  Al ser una iglesia cercana a San Pedro, después iremos juntos a pasar por la Puerta Santa.

"Los que vamos a estar en Roma en estos días nos sentimos enviados de toda la Iglesia que camina en las prisiones de España. Somos representantes de los casi 150 capellanes, 3.000 voluntarios de Pastoral Penitenciaria y de muchas familias de internos".


Invitación: 
Hablemos en las eucaristías que vamos a celebrar en las prisiones en este sábado y domingo del Jubileo de los presos en Roma con el Papa Francisco. Hagamos ver a los internos que el Papa quiere encontrarse con ellos, y lo hace con una representación. Ayudemos a que los internos de España se sientan representados en Roma por los que van a estar allí. Que les hagamos ver que son parte de la Iglesia que camina en prisión pero que cada día clama por la libertad. Comentemos que el Papa se va a encontrar con internos igual que lo ha hecho cuando ha visitado prisiones en los países a los que ha viajado.

Es un momento histórico y por lo tanto hemos de invocar la singularidad de este hecho y darle la importancia que merece. Nunca antes había salido del país un grupo de presos tan numeroso como el que saldrá estos días para Roma.

Desde el Departamento de Pastoral Penitenciaria de la Conferencia Episcopal Española tres son los objetivos que pretendemos con este Jubileo:
- Que la Iglesia universal comprenda que la cárcel también es iglesia, que los presos también son comunidad e hijos de Dios.
- Que la sociedad en general comprenda que los presos, si su proceso penitenciario lo permite, también pueden participar en actos con la sociedad en libertad.
- Que los propios presos perciban que Dios, a través del Papa Francisco, les mira con ojos de misericordia, les abraza y les perdona.


Por último, somos presonas de fe, encomendamos este Jubileo a la oración de nuestros grupos de reflexión en las prisiones, de nuestros voluntariados y en la vuestra personal.

lunes, 21 de septiembre de 2015

IIª SEMANA DE PASTORAL PENITENCIARIA DE LA DIÓCESIS DE ÁVILA



Los presos son frecuentemente noticia en los medios de comunicación social. Pero ellos y su mundo son escasamente conocidos y débilmente apreciados. Una mirada superficial, indiferente y cargada de prejuicios levanta un muro entre ellos y nosotros.

La sociedad del bienestar, sin justicia y sin un crecimiento universal de todos los seres humanos resulta insostenible e inviable; decimos sin justicia porque se olvida de la centralidad de la persona en aras de la economía y la técnica; decimos sin crecimiento universal porque el interés se centra en el lucro, el placer y el poder de una minoría a costa de los demás, como nos lo están mostrando las crecientes olas de inmigración. Sin justicia y sin crecimiento universal es imposible abrir ámbitos de libertad. Así nos lo señala el Papa Francisco en su encíclica Laudato si: “el hombre y la mujer del mundo posmoderno corren el riesgo permanente de volverse profundamente individualistas, y muchos problemas sociales se relacionan con el inmediatismo egoísta actual, con las crisis de los lazos familiares y sociales, con las dificultades para el reconocimiento del otro” (nº 162).



Esta segunda semana de Pastoral Penitenciaria de la diócesis de Ávila pretende celebrar, con las internas del Centro Penitenciario de Brieva, la fiesta de la Virgen de la Merced, patrona de las personas encarceladas (64.700 personas actualmente en España viven hoy privación de la libertad), y a la vez sensibilizar a la sociedad abulense sobre la realidad de la cárcel en nuestra ciudad y en nuestro mundo.

La cárcel no es un cuento extraño, sino una realidad social que nos atañe a todos, porque estos espacios son parte de nosotros y los creamos y mantenemos con nuestros esfuerzos y erarios privados y públicos.

Para ello, se han organizado diversos actos que se desarrollarán desde el lunes 21 al domingo 27 de septiembre de 2015 y a los cuales invitamos a toda la ciudadanía:


- Lunes, 21 de septiembre:
BRIEVA: Ronda de las leyendas de Ávila. En horario de 17 a 19 horas. Lugar: Centro Penitenciario de Brieva. 

- Martes, 22 de septiembre:
ÁVILA: "Las Moradas" de Santa Teresa y la experiencia de sanación, por Maricruz Álvarez del Río. En horario de 20 a 21 horas. Lugar: Obispado de la diócesis de Ávila, Plaza Teniente Arévalo, 5. 

- Miércoles, 23 de septiembre:
BRIEVA: Ensayo litúrgico de cara a la Eucaristía del día de la Virgen de la Merced y testimonio de Sor Carmen Martínez de Toda, Hija de la Caridad, responsable del área social de la Pastoral Penitenciaria de la Conferencia Episcopal Española y del programa de personas sin hogar en Cáritas Interparroquial de Talavera de la Reina. En horario de 17 a 19 horas. Lugar: Centro Penitenciario de Brieva.


ÁVILA: Charla-testimonio de Sor Carmen Martínez de Toda, Hija de la Caridad, sobre la cárcel del siglo XXI. En horario de 20 a 21 horas. Lugar: Obispado de la diócesis de Ávila. Plaza Teniente Arévalo, 5.

- Jueves, 24 de septiembre: DÍA DE LA MERCED. Actos centrales en BRIEVA. Visita del Obispo a la cárcel. Encuentro previo con las internas, 10,30 horas aprox. Cáritas y Capellanía acompañan. Misa a las 11,30 h.

ÁVILA: Oración por las personas encarceladas y sus intenciones en la Capilla de las Nieves, Calle Reyes Católicos. Al terminar se entregarán las intenciones en la casa natal de Santa Teresa con motivo del V Centenario de Santa Teresa de Jesús. En horario de 18 a 19 horas. 

-Viernes, 25 de septiembre:
BRIEVA: Entrevista al voluntariado de Capellanía y Cáritas de Ávila en la radio de la cárcel.

ÁVILA: Concierto "No te rindas" del grupo Sicómoro en el Café de Mercado, Calle Bracamonte 6. Presentación, entre canciones, de la tarea de la Pastoral Penitenciaria en la cárcel. En horario de 21,30 a 22,30 aprox.  

- Sábado, 26 de septiembre: La propia prisión celebra su festival anual con motivo de la Merced

- Domingo, 27 de septiembre:
BRIEVA: A las 10,30 h. "Las Moradas" de Santa Teresa y la experiencia de sanación, por Maricruz Álvarez del Río. Posteriormente, sobre las 11 horas, Eucaristía dominical. Fin de la semana de la Merced.

ÁVILA: Una voluntario de la Pastoral Penitenciaria se ofrecerá a dar un pequeño testimonio de su presencia en la cárcel en cada una de las once parroquias de la ciudad.

jueves, 13 de agosto de 2015

TEXTO ÍNTEGRO DE LA VISITA DEL PAPA AL PENAL DE PALMASOLA, BOLIVIA



El viernes 10 de julio de 2015 el Papa Francisco visitó el Centro de Rehabilitación Santa Cruz-Palmasola, la cárcel más peligrosa de Bolivia, donde escuchó los testimonios de tres presos y dirigió un discurso en el que transmitió la cercanía de la Iglesia y los alentó a mirar el rostro crucificado de Jesús cuando se sientan desalentados. Además pidió a las autoridades penitenciarias "dejar una lógica de buenos y malos para pasar a una lógica centrada en ayudar a la persona". 

A continuación el texto completo. Las cursivas corresponden a las partes en que el Papa improvisó en su discurso:
Queridos hermanos y hermanas, buenos días:
No podía dejar Bolivia sin venir a verlos, sin dejar de compartir la fe y la esperanza que nace del amor entregado en la cruz. Gracias por recibirme.

En las palabras de Mons. Jesús Juárez (mientras no se me vuele la cabeza no hay problema) y en el testimonio de quienes han intervenido, he podido comprobar cómo el dolor no es capaz de apagar la esperanza en lo más profundo del corazón, y que la vida sigue brotando con fuerza en circunstancias adversas.



¿Quién está ante ustedes? Podrían preguntarse. Me gustaría responderles la pregunta con una certeza de mi vida, con una certeza que me ha marcado para siempre. El que está ante ustedes es un hombre perdonado. Un hombre que fue y es salvado de sus muchos pecados. Y así es como me presento. No tengo mucho más para darles u ofrecerles, pero lo que tengo y lo que amo, sí quiero dárselos, sí quiero compartirlo: es Jesús, Jesucristo, la misericordia del Padre que vino a mostrarnos, a hacer visible el amor que Dios tiene por nosotros. Por vos, por vos, por vos, por mí. Un amor activo, real. Un amor que tomó en serio la realidad de los suyos. Un amor que sana, perdona, levanta, cura. Un amor que se acerca y devuelve  dignidad. Una dignidad que la podemos perder de muchas maneras y formas. Pero Jesús es un empecinado de esto: dio su vida por esto, para  devolvernos la identidad perdida, para revestirnos con toda su fuerza de dignidad.
Me viene a la memoria, una experiencia que nos puede ayudar, Pedro y Pablo, discípulos de Jesús también estuvieron presos. También fueron privados de la libertad. En esta circunstancia hubo algo que los sostuvo, algo que nos los dejó caer en la desesperación, que no los dejó caer en la oscuridad que puede brotar del sin sentido. Fue la oración, fue orar. Oración personal y comunitaria. Ellos rezaron y por ellos rezaban. Dos movimientos, dos acciones que generan entre sí una red que sostiene la vida y la esperanza. Nos sostiene de la desesperanza y nos estimula a seguir caminando. Una red que va sosteniendo la vida, la de ustedes y la de sus familias. Tú hablabas de tu madre, La oración de las madres, la oración de las esposas, la oración de los hijos, eso es una red que va llevando adelante la vida.


Porque cuando Jesús entra en la vida, uno no queda detenido en su pasado sino que comienza a mirar el presente de otra manera, con otra esperanza. Uno comienza a mirar con otros ojos su propia persona, su propia realidad. No queda anclado en lo que sucedió, sino que es capaz de llorar y encontrar ahí la fuerza para volver a empezar. Y si en algún momentos estamos tristes, mal, bajoneados, los invito a mirar el rostro de Jesús crucificado.

En su mirada, todos podemos encontrar espacio. Todos podemos poner junto a Él nuestras heridas, nuestros dolores, así como también nuestros pecados, tantas cosas en las que nos podemos haber equivocado. En sus llagas, encuentran lugar nuestras llagas. Para ser curadas, lavadas, transformadas, resucitadas. El murió por vos, por mí, para darnos su mano y levantarnos. Charlen, charlen  con los curas que vienen, charlen. con las hermanas que vienen, charlen con los que vienen a hablarles de Jesús... Jesús quiere levantarnos siempre.


Esta certeza nos moviliza a trabajar por nuestra dignidad. Reclusión no es lo mismo que exclusión, que quede claro, porque la reclusión forma parte de un proceso de reinserción en la sociedad. Son muchos los elementos que juegan en su contra en este lugar –lo sé bien– y vos mencionaste con mucha claridad: el hacinamiento, la lentitud de la justicia, la falta de terapias ocupacionales y de políticas de rehabilitación, la violencia, la carencia de facilidades  estudios universitarios, lo cual hace necesaria una rápida y eficaz alianza interinstitucional para encontrar respuestas.
Sin embargo, mientras se lucha por eso no podemos dar todo por perdido. Hay cosas que hoy ya podemos hacer.

Aquí, en este Centro de Rehabilitación, la convivencia depende en parte de ustedes. El sufrimiento y la privación pueden volver nuestro corazón egoísta y dar lugar a enfrentamientos, pero también tenemos la capacidad de convertirlo en ocasión de auténtica fraternidad. Ayúdense entre ustedes. No tengan miedo a ayudarse entre ustedes. El demonio busca la pelea, busca la rivalidad, la división, los bandos, no le hagan el juego. Luchen por salir adelante unidos.

Me gustaría pedirles que lleven mi saludo a sus familias, algunos están aquí. ¡Es tan importante su presencia y su ayuda! Los abuelos, el padre, la madre, los hermanos, la pareja, los hijos. Nos recuerdan que merece la pena vivir y luchar por un mundo mejor.

Por último, una palabra de aliento a todos los que trabajan en este Centro: a sus dirigentes, a los agentes de la Policía penitenciaria, a todo el personal. Ustedes cumplen un servicio público y fundamental. Tienen una importante tarea en este proceso de reinserción. Tarea de levantar y no rebajar; de dignificar y no humillar; de animar y no afligir. Este proceso que pide dejar una lógica de buenos y malos para pasar a una lógica centrada en ayudar a la persona. Y esta lógica de ayudar a las personas los va a salvar a ustedes de todo tipo de corrupción y mejorará las condiciones para todos. Ya que un proceso así vivido nos dignifica, anima y nos levanta a todos.

Antes de darles la bendición me gustaría que rezáramos un rato en silencio, en silencio cada uno desde su corazón  Cada uno como sepa hacerlo.

Por favor, les pido que sigan rezando por mí, porque yo también tengo mis errores y debo hacer penitencia. Muchas gracias. Y Que Dios nuestro Padre mire nuestro corazón, que Dios nuestro Padre que nos quiere nos de su fuerza. Su paciencia, su ternura de Padre, nos bendiga, en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.   Y no se olviden de rezar por mí. 


(Mensaje del Papa en la cárcel, 13 minutos)
www.youtube.com/watch?v=5k6jgq1OHAI